Definición
Juego pasivo de una mano fuerte que permite al rival «engancharse» al board o lo induce a farolear. El objetivo principal del slowplay es ocultar la fuerza de la mano en las primeras fases de la jugada, intentando que el bote crezca al máximo. Usarlo mal puede hacer que pierdas la mano si el rival liga una combinación más fuerte en las calles posteriores. Por eso conviene hacer slowplay solo en boards seguros que no permitan al rival ligar las nuts.